Como constructor de violines que ha aprendido a escuchar los sonidos y a apreciar la belleza viva quiero, con los pensamientos de esta página, poner de relieve que no solo podemos convertirnos en personas con oído musical, sino que, además, podemos aprender a escuchar con el corazón. Mi reflexión me viene de las palabras de Jesús que dijo:
“Mirad, pues, cómo escucháis, porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que le parece tener se le quitará” (Evangelio S. Lucas, cap. 8, Vers. 18)

